Mentiras completas y verdades a medias



lunes, 15 de febrero de 2010

Apariencias y aparentes


En el siglo XVII, el pleno Siglo de Oro, los viejos hidalgos de trapillo castellanos lucían palillo en boca y esparcían migas de pan sobre las solapas de sus jubones para hacer creer a los demás que acababan de comer opíparamente cuando la realidad era que no tenían un maravedí y, literalmente, se morían de hambre.

En el siglo XXI, el pleno Siglo de Silicio, los nuevos hidalgos de trapillo —castellanos o no— aparcan sus Mercedes, sus BMW o sus Audi A6 a las puertas del adosado mientras el banco les reclama la última de las letras por la vía de apremio y calzan Rolex chinos de imitación, pero su nevera está más vacía que los planes de economía sostenible de Zapatero.

No hemos cambiado tanto. Cierto. Ambas circunstancias son fruto de una grotesca e incomprensible ambición por aparentar lo que no se tiene, bien sea un anhelo de carácter moral, bien sea material. Pero una resulta ingeniosa. Y barata. La otra es simplemente fruto de una desmedida estupidez. Y para venir a obtener prácticamente el mismo resultado, salen sensiblemente más baratas unas migas de pan.

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12 comentarios:

Anonymous Intrigado ha dicho...

Un buen hallazgo lo de los hidalgos de trapillo.¿material para un nuevo libro? Pedro te prodigas poco. Saludos

15 de febrero de 2010, 12:38  
Blogger Pedro de Paz ha dicho...

Cierto, Intrigado. Toda la razón. Últimamente no me prodigo por aquí todo lo que me gustaría. Y pido disculpas por ello. Trataré de subsanarlo lo antes posible, pero es que el poco tiempo del que dispongo lo tengo ocupado en una novela que estoy tratando de echar hacia adelante y con la que estoy bastante entusiasmado. Lo de los hidalgos no forma parte de ningún material para una nueva novela. Fue una de esas asociaciones de ideas que te surgen de repente.

Abrazos,
Pedro de Paz

15 de febrero de 2010, 16:58  
Blogger Miguel Baquero ha dicho...

Pasan los años, los siglos, y la estupidez de muchos españoles parece no cambiar en lo esencial. Ese afán de "aparentar", de "dar envidia", de "hacer rabiar" a los vecinos... ¿En qué siglo cambiará todo eso?

15 de febrero de 2010, 23:54  
Blogger Paco Gómez Escribano ha dicho...

Sólo aparentar. Pero, hay que joderse, a nadie le da por enviar a sus hijos a estudiar a Inglaterra, pongamos por caso, para aparentar que sus hijos están bien educados, en vez de comprar Mercedes y chaleses. Es una vida llena de apariencias y de jóvenes que ni siquiera obtienen el graduado en E.S.O. Vamos bien.

16 de febrero de 2010, 10:55  
Anonymous Intrigado ha dicho...

Blasco Ibañez en su Arroz y tartana ya nos contaba una historia de apariencias y cambiando ligeramente el texto de la cancion de Agua azucarillos y aguardiente escribia:Mucha tartana, mucha borbolla y el puchero en la lumbre con agua sola.
En cuanto escribir sobre hidalgos hambrientos yo de ti me lo pensaria.Escrito con tu coña marinera y exito seguro en la presentacion con tu aspezto de mosquetero. Saludos.

16 de febrero de 2010, 10:59  
Anonymous Intrigado ha dicho...

Aspecto claro

16 de febrero de 2010, 11:01  
Anonymous Trancos ha dicho...

Creo que estamos hablando de los “pobres vergonzantes”, en oposición a los “pobres de solemnidad” que son los que no sólo no se avergüenzan de su pobreza, sino que hacen ostentación de ella con toda la parafernalia, atrezzo, vestuario y liturgia.
Sobre la vigencia y pujanza de los primeros, leí hace 10 días esto en el País. ¡Hay que joderse! España es diferente (a otros países) pero igual a sí misma, por los siglos de los siglos. Ya sabéis. Si estáis en la ruina y no queréis vender el Mercedes, recurrid a la “fundación Marquesa de Balboa Ancianos Solitarios Venidos a Menos” sobre todo si sois de la condición social que tuvo la extinta Excma. Sra. Marquesa de Balboa.
“El pasado 25 de enero el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó una orden, de 22 de diciembre de 2009, por la que se procedía a la inscripción en el Registro de Fundaciones del Ministerio de Sanidad y Política Social de una fundación llamada Marquesa de Balboa Ancianos Solitarios Venidos a Menos. Sin embargo, de la lectura de lo publicado en el BOE, no es el nombre de la fundación lo más llamativo, sino sus fines.
Así, se lee: "Los fines de la Fundación consisten en: «atender y cuidar a pobres vergonzantes y ancianos solitarios venidos a menos, que vivan solos o en condiciones precarias, con su familia o con personas a quienes también estorban, o en residencias que tienen deficientes condiciones de higiene y en donde, además les traten mal, atendiendo primero a las mujeres, y preferentemente a las que tuvieron una buena posición, con preferencia a las personas de la condición social que tuvo la extinta Excma. Sra. Marquesa de Balboa, que necesitan ayuda y no se atreven a solicitarla o no lo consiguen»".”
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Nace/fundacion/atender/pobres/vergonzantes/ancianos/venidos/estorben/elpepusoc/20100204elpepusoc_12/Tes
¡¡¡¡¡BERLANGA: VUELVE!!!!

16 de febrero de 2010, 11:42  
Blogger Carlos González ha dicho...

Por mi oficio, tengo que ver familias arruinadas que, además de luchar contra su desesperación, luchan, más si cabe, por intentar mantener su estatus ante sus amistades y ante el mundo en general. Es alucinante.
Saludos.

16 de febrero de 2010, 16:18  
Blogger Pedro de Paz ha dicho...

Vamos de coña, Paco. Vamos de coña.

Gracias por el piropo, Intrigado, pero el Lazarillo ya quedó muy bien escrito, Pérez-Reverte ya lo hace estupéndamente bien con Alatriste y el mito de pícaro revisitado ya lo clavó majestuosamente el amigo Miguel Baquero en su Vida de Martín Pijo. No ha lugar. :-)

¡Ah!, ¿pero se marchó alguna vez Berlanga, querido Trancos?

16 de febrero de 2010, 20:12  
Blogger Samantha Keyela ha dicho...

Tanto tienes,tanto vales. Demasiados siglos educados en ello como para renunciar a las apariencias.

16 de febrero de 2010, 20:28  
Blogger Antonio de Castro ha dicho...

Al menos el hidalgo de antes podía llegar a ser entrañable, como el que aparece en “El lazarillo de Tormes”, mientras que el de hoy, con el BMW, los Rolex de imitacion y la parienta y la prole molestando allá donde van, es para ejecutarlo tras juicio sumarísimo.

16 de febrero de 2010, 21:25  
Blogger Antonia J. Corrales ha dicho...

A mí las migas me gustan un puñado y me salen de vício :))) Claro que tuve un gran maestro, mi abuelo y su supervivencia en la posguerra.
Antonia J Corrales

18 de febrero de 2010, 8:23  

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