Mentiras completas y verdades a medias



miércoles, 9 de junio de 2010

Huelga general

Si alguien me para por la calle y me pide que participe en una colecta para erradicar el hambre en África, no tendría el menor inconveniente en ofrecer un donativo con el fin de ayudar a paliar tan dramático problema. Si quien hace tal petición es un tipo lenguaraz y malencarado que acaba de salir de un bingo y al que aún le asoman por la solapa del bolsillo los cartones de la última partida mientras, en su otra mano, sostiene un vaso de whisky, obviamente no estoy dispuesto a darle ni un solo duro. Y todavía se llevaría un par de hostias si se pone tonto.

No es el motivo ni la finalidad, es una cuestión de credibilidad. Es el quién y el cómo.

Si hay algo que tengo meridianamente claro es que, en caso de convocarse una huelga general, yo no estoy dispuesto a sumarme a ella. No porque no me parezcan lícitos sus planteamientos ni justas sus reivindicaciones sino porque hace tiempo que dejé de creer y confiar en quien está tras la botadura de ese barco de incierto rumbo. Hace tiempo que dejé de creer y confiar en aquellos que se han estado haciendo arrumacos con ese gobierno contra el que ahora dicen protestar airadamente mientras este país alcanzaba cuatro millones de parados. Hace tiempo que dejé de creer y confiar en quien, haciendo gala de buena educación y maneras, durante todo este tiempo en el que nos hemos ido despeñando cuesta abajo no ha dicho ni una sola palabra, seguramente porque «es de mala educación hablar con la boca llena».

Hace tiempo que dejé de creer en la labor de los sindicatos. Al menos, en los de este país.

Sé que mi opinión no es minoritaria. Me consta que hay muchos más que piensan de esta misma manera. Pero ello tampoco es motivo para que el gobierno se ufane echando las campanas al vuelo. No es que la tibia aceptación que, a día de hoy, tendría una huelga general sea mérito suyo. Es que han tenido la inmensa fortuna de que sus adversarios en esa contienda convencen aún mucho menos que ellos.

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5 comentarios:

Blogger Paco Gómez Escribano ha dicho...

Estoy de acuerdo, Pedro. Yo no paré ayer, tengo dignidad, y no voy a hacer el juego a unos sindicatos vendidos a las subvenciones de este Gobierno comandado por el presidente más hipócrita y más cantamañanas de la democracia. Motivos para parar hay, y más en mi colectivo, el de profesores, que somos testigos mudos (unos más que otros) de cómo se han cargado la Educación unos y otros, al tiempo que han ido disminuyendo nuestro poder adquisitivo año tras año. Lo de bajarnos el 5% es la gota que colma el vaso. Pero yo pararía en serio, es decir, plantearía unas reivindicaciones y no volvería a trabajar hasta que se consiguieran, y no estas huelgas de pastel que sólo sirven para que los de las poltronas chupen cámara. Es vergonzoso ver hoy como el Gobierno y los sindicatos traducen en números la participación de los funcionarios en loa huelga. Los primeros dicen que un 11% y los segundos un 75%. Es vergonzoso. Claro que siempre va a haber diferencias, pero esta es la más gorda que yo recuerdo. Se han acostumbrado a vivir en la mentira y carecen del más mínimo pudor.
Y tiemblo sólo de ver la alternativa de Gobierno cuando veo a Rajoy hacer el don Tancredo y diciendo tonterías. En fin, que Dios nos pille confesaos.
Un abrazo.

9 de junio de 2010, 10:55  
Blogger Víctor Manuel Fernández ha dicho...

¿Huelga general? Para mear y no echar gota, señores. Vamos a ver, ¿quién pide que se convoque una huelga general? ¿Los mismos que se han tirado durante dos años riendo las gracias al Gobierno, ji ji, ja ja, sabiendo que detrás de eso hay un pastizal en subvenciones que les permiten vivir a cuerpo de rey, sin preocuparse de qué pasa con los demás trabajadores? ¿Me va a venir ahora uno de estos tipos, cuando hace dos semanas me quedé en el paro, a decirme que luche por los derechos de los compañeros que trabajan? Y al que participe en la huelga general, ¿le van a dar parte de sus millonarias subvenciones? O, ¿van a paliar con ellas, aunque sea mínimamente, las miserables condiciones en las que viven ya muchos de sus compañeros?
Hace unos meses, escuché al ínclito Jiménez Losantos referirse a los dos "grandes" líderes sindicales como Yoggi y Bubu. Éstos tenían su gracia. Aquéllos, ni la tienen y, lo que es peor, son cada día menos los que se toman en serio sus palabras. Y esó, sí que es triste, sí que lo es...

9 de junio de 2010, 12:00  
Blogger Pedro de Paz ha dicho...

Lo que es realmente triste, amigos Paco y Víctor, es que la herencia de 120 años de lucha sindical y obrera, de esfuerzos, de sacrificios, de combate, de palizas, de carreras y de logros obtenidos palmo a palmo a base de sudor y sangre, se encuentre en la actualidad en manos de estos impresentables que dicen representar a los trabajadores. Cada vez que lo pienso, me entra la nausea.

9 de junio de 2010, 12:10  
Blogger Miguel Baquero ha dicho...

Yo soy funcionario y puedo decir que, al menos en mi trabajo, no hubo información anterior ni posterior, ni charlas previas, ni circulares, ni apoyo, ni nada. Se escudaban en que mandaron unos e-mails y al que no le hubiera llegado la convocatoria de las manifestaciones y demás es que tenía mal la dirección, que la revisase. ¡Como lo oyes!

Hubo una asambla pero fue patética, no acudieron ni los delegados del Ministerio y los cuatro torerillos que salieron al ruedo parecían estar disculpando al Gobierno, más que otra cosa: que sí, que se había pasado Zapatero, pero que la derecha no lo haría mejor, que la culpa es de los banqueros, que tal y cual. Yo no salía de mi asombro. El colmo fue cuando dijeron que había que conseguir que a la manifestación de por la tarde fuera más gente que la que iba a las que convocan (palabras textuales) "los cabrones de los curas y su puta madre de la Conferencia Episcopal". Ahí se levantó uno y dijo que qué pintaban los curas en todo eso. Luego el "compañero orador" se defendió hablando del sueldo de Ronaldo.

Todo esto es cierto, cierto, cierto. ¿Y qué puede pensar uno a la vista de la desidia con que se preparó la huelga y de los gañanes que mandaban a los diferentes centros?

9 de junio de 2010, 23:33  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Si la huelga la convocan los cocos y ugtimadores, pues... no. Si la convocan otros sindicatos, si la secundo.

120 años de lucha de los trabajadores no la pueden borrar de un plumazo esta gentuza. Es más, no dejaré que lo hagan. De hacerlo, es darles la razón a ellos, y eso... nunca.

Un abrazo socio. :)

c.

14 de junio de 2010, 15:21  

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