Mentiras completas y verdades a medias



viernes, 21 de mayo de 2010

Encantadores de serpientes

«Esta subida de impuestos la van a pagar los ricos», claman desde instancias del gobierno. Lo cierto es que como declaración de intenciones está bastante bien. Populista, pero bastante bien. Suena de maravilla y hasta desprende cierto tufo a justicia social. Sobre todo teniendo en cuenta que ahora resulta necesario congraciarse con la opinión pública después del tijeretazo infligido a los derechos sociales de ciudadanos y trabajadores —insisto de nuevo en el concepto. Con ciertos privilegios o no, los funcionarios siguen siendo curritos—. Y lo que, me temo, aún nos quedará por ver.

Pero vamos a demostrar —again— a estos vendedores de humo que no nos chupamos el dedo y que, gracias a ellos, cada español prácticamente posee un doctorado en análisis de demagogos, charlatanes y vendedores de pócimas crecepelo.

1) Desde que el mundo es mundo, la vida es vida y la economía una ciencia se sabe que, ante la necesidad de recaudar dinero por parte de un estado, la forma efectiva de hacerlo es cobrarle un euro a diez mil personas, no cobrarle 100 euros a treinta. Por lo que mucho nos tememos que el truco no va a consistir en cobrarle cantidades astronómicas a aquellas personas adineradas que puedan pagarlas sino en perfilar y establecer el límite que determinará tal estatus. ¿Quién será rico? ¿El que gane más de trescientos mil euros al año? ¿Cien mil? ¿Sesenta mil? ¿Treinta mil? Al final de todo esto, la única consecuencia y deducción posible es que USTED será rico, no lo dude.

2) Una de las consecuencias de la nueva economía es que el dinero se convierte en un elemento sumamente volátil. Y con la libre circulación de capitales vigente en Europa aún mucho más. Usted y yo no podemos —o no nos sale a cuenta— domiciliar nuestra nómina en una cuenta de un banco suizo. O belga. O alemán. Pero alguien que maneja su capital en cientos de miles de euros sí. En un hábil ejercicio de lógica deductiva, adivine quién mantendrá cautivo su mermado patrimonio y quién, por contra, se llevará su capital fuera del país en cuanto le hostiguen un poco más de lo imprescindible. Es decir, quién, al fin y al cabo, acabará pagando el aumento de impuestos cuando no haya ningún otro capital del que echar mano. En efecto. Esos mismos.

3) La medida de tratar de sacar dinero a los ricos, por muy honorable, justa y equitativa que aparente en su planteamiento teórico, es, en sí misma, idiota desde el mismo momento de su concepción. Como todo el mundo perfectamente sabe, los auténticos ricos, los ricos pata negra, los que podrían sufragar holgadamente una buena cantidad de medidas sociales con su patrimonio, JAMÁS tienen han tenido ni tendrán dinero. A título de curiosidad me encantaría contemplar una declaración de la renta o de patrimonio de Emilio Botín. Y ver los bienes e ingresos que genera. A su nombre. Testaferros y fideicomisos aparte.

Con esto damos por concluida la unidad didáctica de hoy. Hasta la siguiente.

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4 comentarios:

Blogger Paco Gómez Escribano ha dicho...

jajaja. Muy buen post, Pedro. La verdad es que yo no dejo de flipar con estos políticos con tan poca categoría que tenemos, mentirosos y avariciosos. Lo cierto es que me van a bajar 200 euros el sueldo y en las pagas nos van a quitar el 30%. Esto ni me había pasado nunca ni creía que me pasaría, pero ha tenido que venir un gobierno que se dice socialista para sufrirlo en mis carnes. No cuento las subidas de este año y del que vienen que me corresponderían y que me birlan. Ni el descenso de poder adquisitivo que tuvimos todos los españoles con la llegada del euro, uno de los mayores timos de la Historia. Ni que hace 20 años tenía más poder adquisitivo que ahora.
En fin, siempre nos quedarán los libros y desfogar un poco ahora que llega la Feria del ídem. Por cierto, Pedro, ¿firmas en alguna caseta? Un abrazo.

21 de mayo de 2010, 22:21  
Blogger Pedro de Paz ha dicho...

No, Paco, este año no tengo prevista ninguna firma. Si a última hora concertase alguna, lo comentaría por aquí.

Un abrazo

22 de mayo de 2010, 10:46  
Blogger Miguel Baquero ha dicho...

Esto de que paguen los ricos es de una demagogia que sonroja. Como si no hubiera por medio sociedades interpuestas, fundaciones, donaciones caritativas y cosas así. Seguro que si Botín hace la declaración igual le sale a devolver y todo. Pero mucha gente va a comprar (qué coño, ya está comprando) esta mercancia averiada para tontos. Hay gente que, realmente, se chupa el dedo

24 de mayo de 2010, 20:09  
Blogger Víctor Manuel Fernández ha dicho...

Pues más de lo mismo, Pedro, más de lo mismo. Al tonto se le da pan y se pone contento. Y como el pan es barato, el tonto da palmas con las orejas y se come el pan y lo que le añadan.
El truco está en recurrir a los estereotipos de siempre, que son los que venden, los que calman a las masas. Lo cantaba muy bien Leonard Cohen en Everybody Knows: 'The poor stay poor, the rich get rich'. En cristiano: el rico siempre ganará y al pobre le darán bien dado, y sin vaselina, que mola más. Y, si no, siempre están el fútbol y los toros, si los mensajes no calan, para aplacar la furia del populacho.

28 de mayo de 2010, 15:38  

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