Mentiras completas y verdades a medias



miércoles, 7 de abril de 2010

A Dios lo que es de Dios

«...[La trama Gurtel] es una red desconocida en nuestro país, un gravísimo caso de corrupción; seguramente el caso más grave que hemos vivido...» (Leire Pajín)

¿Que los implicados en la trama Gurtel son una caterva de golfos apandadores que se han aprovechado del amparo de un partido político para medrar en beneficio propio? Completamente de acuerdo. ¿Que a dicho partido político le han fallado todos los protocolos internos de control para evitar que un numeroso grupo de afiliados, a cada cual más sinvergüenza, se haya aprovechado de su relación y posición dentro del partido con el fin de enriquecerse y enriquecer a terceros —y todavía estaría por determinar la calidad de esos terceros—? Nada que objetar. ¿Que dicho dinero no ha sido empleado como medio de financiación del partido político en el que los sinvergüenzas militaban sino que ha sido obtenido ilícitamente para beneficio propio? Eso parece desprenderse de las investigaciones previas y del sumario del caso. ¿Que el negar contra viento y marea la presunta pero, al parecer, evidente implicación de Bárcenas en una trama de corrupción que implica a unos 20 imputados directos y unos cuantos más indirectos y que ha movido de forma irregular un montante estimado en 27 millones de euros —que no es moco de pavo— es un error mayúsculo que terminará por pasar una merecida y ganada a pulso factura al partido? No parece caber la menor duda.

Pero, por poner tan solo un ejemplo, me viene a la memoria que en su día —no muy lejano, por cierto—, Pedro Torrejón y Joaquín Tejeiro,ex alcaldes de Ciempozuelos, ambos militantes del PSOE, fueron responsables de una acusación de cohecho y cobro ilegal de comisiones urbanísticas —de muy similar calado a las generadas en la trama Gurtel— que movió en torno a los 40 millones de euros. A repartir entre dos.

Así que. señorita Pajín, no juguemos a columpiarnos. ¿Golfos los implicados del Partido Popular? Golfos y cierrabares. No hay nadie más despreciable que aquél que traiciona la confianza entregada, particularmente cuando ésta le ha sido otorgada para el desempeño de un cargo público. Pero a Dios lo que es de Dios y al César.... las suyas y las de un bombero. Visto el patio de Monipodio en el que nos movemos, a día de hoy, ningún político merece la más mínima confianza. Ninguno. Y antes de señalar las vergüenzas ajenas, más valdría en muchas ocasiones preocuparse de tapar las propias. O callarse, que es lo más prudente. No estoy defendiendo la táctica del «y tú más». No estoy tratando de disculpar la presunta actitud delictiva de los imputados de la trama Gurtel. Estoy afirmando que los sinvergüenzas habitan en todas partes y que, por ese motivo, el partido en el que usted milita debería medir mucho mejor la dialéctica, los enunciados y la cualificación de la persona destinada a tratar de poner el dedo en la llaga. Porque de pajines en ojo ajeno, vigas en ojo propio y del putiferio montado en el consistorio de Benidorm, si quiere, hablamos otro día.

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5 comentarios:

Blogger Paco Gómez Escribano ha dicho...

Cada vez estoy más convencido. En las próximas elecciones no voto. Pienso que si nadie votara, esto necesariamente cambiaría.

7 de abril de 2010, 12:36  
Anonymous Trancos ha dicho...

Hay quien ha cuantificado (traduciendo de pesetas a euros, en su caso) aunque no sé si ha tenido en cuenta el IPC y la subida del coste de la vida.

FILESA: 6,5 millones de euros.
Roldán: 10 millones
Fabra: 5,3 millones
Matas: 41 millones
Bárcenas: 1,3 millones
Gürtel al completo ¿¡? Solo a paraísos fiscales 6 millones de euros.

FUENTE: http://rosamariaartal.wordpress.com/2010/04/06/el-alza-del-coste-de-la-vida-en-la-corrupcion-politica/

"Dijo la sartén al cazo: no te arrimes, que me tiznas"

7 de abril de 2010, 12:49  
Blogger Pedro de Paz ha dicho...

Paco, la clase política de este país es de traca. Toda. Sin excepción.

Apreciado Trancos: en este caso no se trata tanto de cuantificar el alcance de la desverguenza como de evaluar la idoneidad del que emite la denuncia. Y lo mío con lo de esta señorita, maestra de la estulticia hecha doctrina, se ha convertido en algo casi personal. Siempre he pensado que hay dos cualidades básicas en las que la labor de cualquier político honesto y competente debería apoyarse: eficacia y discreción. Laire Pajín es la quintaesencia de un ejemplo de ausencia de ambos valores. Entre muchos otros.

7 de abril de 2010, 14:02  
Blogger Antonio de Castro ha dicho...

Frente a como está el patio hoy, el personaje de José Sazatornil en "La escopeta nacional" era un modelo de honradez.

7 de abril de 2010, 21:29  
Blogger Pedro de Paz ha dicho...

Ya te digo, Antonio. Un santo varón ese Canivell.

9 de abril de 2010, 8:32  

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