Mentiras completas y verdades a medias



martes, 27 de octubre de 2009

La zapatones

Nunca he sentido simpatía alguna por esa charlotada que llaman Halloween. No sé. Quizá porque no acabo de encontrarle la gracia a festejar el lado más sangriento y gore de la vida o porque su auge me pillara ya en edad de merecer, pero el caso es que el tradicional Día de Difuntos siempre me ha perecido una celebración mucho más digna en la que me da la impresión de que se honra con mayor respeto la memoria de aquellos que ya no están con nosotros. Pero, en cualquier caso, ésta no deja de ser una apreciación puramente personal y cada uno es perfectamente libre de conmemorar lo que le salga de los mismos. Faltaría más.

Lo que ya me parece el colmo del cinismo es la actitud de monseñor Sánchez, obispo de Guadalajara, que en unas recientes declaraciones viene a decir que «la celebración de la fiesta de Halloween provoca el riesgo de que un rito importado y de origen pagano desplace costumbres cristianas, arraigadas y beneficiosas para la sociedad». (FUENTE)

Y dos huevos duros.

Lo dice precisamente el representante de un culto que, desde tiempo inmemorial, ha practicado sin el menor empacho la astuta táctica del «quítate tú para ponerme yo», asimilando de forma oportunista entre sus onomásticas todo tipo de conmemoraciones de carácter local, fenómenos astrológicos, solsticios, fiestas paganas y celebraciones varias con el ánimo de desplazar y desvirtuar su carácter y sentido primigenio. Por ese motivo y no otro, el nacimiento de Jesucristo se celebra el 25 de diciembre cuando otras fuentes de cierta solvencia —por ejemplo, Clemente de Alejandría o Flavio Josefo. También está ahí la Biblia, uno de los textos más desvirtuados y manipulados de la Historia y aún así, plagado de indicios. Aconsejo la lectura de este documento aún a pesar del aparente sesgo de la fuente— especulan con cierta convicción que nació en otra fecha muy distinta. Pero es que la popular y ampliamente extendida celebración del Solsticio de Invierno era una celebración demasiado golosa como para dejarla escapar y no incorporarla a la propia liturgia, añadiendo adeptos a la causa aunque fuese de forma morosa.

Siempre hablan los que más tiene que callar. O como reza el dicho popular: «habló de puta la zapatones».

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6 comentarios:

Blogger García Francés ha dicho...

A propósito de quién debe usar la soga, alguien en los comentarios de mi blog, recordaba aquellos buenos tiempos en que la gente colgaba de las farolas, D. Pedro.

No estoy seguro de que sea la solución. La mía, si es que la tengo, es más romántica. Creo que habrá un momento en que el único grito posible sea el suicidio. Ya ha habido casos.

Pero, como sucedió cuando el seppuku del samurai escritor Yukio Mishima, los muy cabrones se reirían de nosotros. Que se suiciden ellos, sin que tengamos que mancharnos de sangre nosotros.

Un gran abrazo, amigo mío.

28 de octubre de 2009, 12:56  
Anonymous Andima ha dicho...

Lo de la Iglesia católica es sencillamente demencial. Yo no sé cómo esta gente puede seguir existiendo hoy en día y, encima, seguir gozando de salud y prestigio social.
Creo, Pedro, que la existencia real de Jesús aún no se ha podido probar. Lo que sí parece aventurable, vaya, es que el fulano de los Evangelios canónicos y Pablo el asesino es pura invención. Y respecto a las fechas, las Escrituras están llenas de equívocos e incongruencias, por eso hace algún tiempo la polémica sobre la edad real de Cristo cuando murió, si 33, 37 o 39 años. Porque Mateo y Lucas dicen que Jesús nació bajo el reinado de Herodes, quien según el calendario romano murió cuatro años antes de Cristo, etcétera. ¡No sabe esta gente ni el año en que nació Cristo, va a saber el día y el mes!

Un abrazo.

28 de octubre de 2009, 18:13  
Anonymous Child in time ha dicho...

Me gustaba más el blog de antes. Era más misterioso. Era más Documento Saldaña.



Matemos a Papa Noel y quememos el árbol Navidad, símbolos paganos dentro de nuestra fe. Apaguemos la hoguera de San Juan y de paso nos cargarmos el carnaval, única fiesta que la iglesia no ha logrado santificar. Viva Rouco Varela. Viva Benedicto Dieciséis Hostias

28 de octubre de 2009, 21:39  
Blogger Pedro de Paz ha dicho...

Será lo mejor, D. Alfredo. No sea que encima nos enchironen por apología de la violencia.

Aún dudando de su existencia real, Andima, son perfectamente lícitas las conjeturas basadas en los textos que nos llegan. Como con cualquier otro texto de ficción. Ya se hizo con Sherlock Holmes del que hay sesudos estudios para determinar, a partir de lo escrito por Conan Doyle y de las pistas dejadas aquí y allá, dónde, cuándo y cómo nació. Si jugamos a ese juego, los indicios apuntan a que Jesús nació a finales de septiembre del año 4 A.C. Osea, que nos timan cuándo y cómo quieren.

Pues los contenidos son los mismos, Child. Sólo varían las formas. Le noto yo un poco radical hoy (vamos, como siempre, en su línea).

Abrazos.

28 de octubre de 2009, 21:52  
Anonymous Trancos ha dicho...

Esto te va a gustar. Viene a cuento.

http://www.mimesacojea.com/2009/10/catolicismo-2020.html

Salud y saludos

29 de octubre de 2009, 13:19  
Blogger Pedro de Paz ha dicho...

Buen texto, Trancos. No sigo habitualmente ese blog, pero las veces que me he acercado a él, me ha gustado lo leído.

Abrazos.

30 de octubre de 2009, 9:12  

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