Mentiras completas y verdades a medias



domingo, 5 de diciembre de 2010

Blue mood

Años 80. Litronas de Mahou, paquetes de Ducados, orgullo de barrio, las ganas de comerse el mundo adheridas a la piel. Himnos cantados a voz en cuello desparramados en el césped de cualquier parque y bolsillos que rezumaban ilusiones. Y mentiras.


¿Que cuándo perdí la inocencia? ¿Que cuando la sustituí por un puñado de sarcasmo y una mirada terciada y socarrona que anuncia en grandes letras de neón «no me creo nada»? No lo sé. Quizá el día que descubrí que la princesa del cuento trabajaba en un puticlub, que nunca fui el caballero de la espada victoriosa que creía ser y que mi supuesto escudero era un hijo de puta con pintas en los lomos.

Nunca renegué de aquello. No existió un día que dijese «me voy. Lo dejo. Ahí os pudráis». Simplemente todo terminó por diluirse en ese océano de aparentes cambios de prioridad que llaman madurez. Y aún hoy, en ocasiones en las que ando con la guardia baja, el suficiente whisky en el cuerpo y ciertos fantasmas llamando a la puerta, me pregunto si mereció la pena.


Odio beber solo. Odio recurrir al humo del cigarrillo para mentirme a mí mismo diciendo que me ha entrado en los ojos. Odio cuanto tiene la nostalgia de impúdica cobradora del frac. Odio las deudas sin pagar. Y odio más aún aquellas que ya no podré pagar nunca. Aunque me muera por hacerlo.

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6 comentarios:

Blogger Paco Gómez Escribano ha dicho...

Felicidades. Pedazo de entrada. Un abrazo.

5 de diciembre de 2010, 14:25  
Blogger Antonio de Castro ha dicho...

"Blue mood
You saw me standing alone
Without a dream in my heart
Without a love of my own"
Bueno, era blue "moon", pero la entrada me la hizo recordar.
Coincido con paco, gran entrada (y grandes canciones).
Un saludo.

9 de diciembre de 2010, 5:49  
Anonymous Sara G. ha dicho...

No me sorprende que alguien capaz de escribir algo así pueda ganarse la vida con la Literatura.

Enhorabuena. Me ha encantado.

9 de diciembre de 2010, 8:56  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Que cabrón, que pedazo de entrada. Cuando la he leído la primera vez he pasado casi de puntillas mientras pensaba - Ya está Pedro con sus tortuosas introspecciones - ¿Que coño? He pinchado por curiosidad en el video de Secretos y me ha crujido el espinazo de la emoción. Luego he vuelto a leerlo todo como quién se aprieta un vino caro, mientras escuchaba el resto de temazos. Y te he sentido más amigo y más cercano.

Un abrazo chaval, eres la hostia.

Fer.

10 de diciembre de 2010, 15:52  
Blogger Pedro de Paz ha dicho...

"Introspecciones". Bonita palabra para definir, amigo Fer. Gracias por sentirte más amigo y más cercano, compañero. Lo que explico no es una vivencia propia. Es casi generacional. Lo sé.

10 de diciembre de 2010, 18:55  
Anonymous Trancos ha dicho...

Coincido con tus amigos, Pedro. Preciosa entrada. Precisa sublimación de la crisis de los 40 (¡pues te vas a enterar cuando llegues a la de los 50 y sigas sin encontrar respuestas a los clásicos "qué soy", "quién soy", "de dónde vengo" y "a dónde voy" >:-D )
Sobre la inicencia, a mí me parece un lastre que hay que sacudirse cuanto antes. Si vuelvo a nacer, me gustaría hacerlo sin inocencia y con todos los dientes (y los colmillos retorcidos, a poder ser) ¡total no perdí yo tiempo y oportunidades por ser inicente demasiado tiempo!).
Tampoco creo que el no creer en nada nos libere de la inicencia, a juzgar por lo que decía D. Antonio Machado cuando ya era más viejo que tú y que yo:

Moscas de todas las horas
de infancia y adolescencia,
de mi juventud dorada
DE ESTA SEGUNDA INOCENCIA
QUE DA EL NO CREER EN NADA.

Curioso que algunas canciones (distintas versiones) alimenten la nostalgia de tu generación y de la mía. "La casa del sol naciente" a mi me llegó de la mano de Longe Star", antes que la de Animals.

http://www.youtube.com/watch?v=5Mp04d1Bmnc

Saludos cordiales

13 de diciembre de 2010, 13:49  

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