Mentiras completas y verdades a medias



martes, 2 de septiembre de 2008

Qué buenos son los padres escolapios...

Según las estadísticas, 451 muertos en carretera durante este verano. 89 menos que el verano anterior. Y a mí, sinceramente, me alegra mucho que la tendencia de ese tipo de balances sea descendente. Cuanto más mejor. Hasta llegar a cero, si es posible. Lo que ya no me ufana de igual manera es que la DGT se apunte el tanto sugiriendo que el resultado pueda deberse a los beneficiosos resultados de sus campañas y a la labor de concienciación que llevan a cabo entre los ciudadanos. Mire, Sr. Navarro y Sr. Rubalcaba, desengáñense. En este país cada día se conduce peor. Se lo dice alguien que, a diario, sufre la desgracia de tener que hacer kilómetros a cascoporro —concretamente ciento treinta al día; 3.000 Km. al mes— para desplazarse a trabajar. Por esas carreteras de Dios se ven autenticas animaladas. El civismo de los conductores de este país es de autentica vergüenza y sus conocimientos más elementales sobre conducción, prácticamente nulos. Como decía mi padre, profesional del volante durante 48 años: «En los últimos años, de la autoescuela se sale con un carné en la mano y sabiendo lo justo para matarte. Si luego no pones de tu parte para aprender a conducir de verdad, malo...». El trazado de algunos tramos de carretera sigue siendo infame desde los tiempos del caudillo. Las sanciones —y los lugares donde éstas se producen— continúan teniendo un claro afán recaudatorio en lugar de disuasorio y los motoristas siguen dejándose los sesos contra unos quitamiedos asesinos cuya ineficacia está plenamente demostrada sin que la campaña para su sustitución se esté llevando a cabo de una forma todo lo ágil y eficaz que sería deseable. Y todavía se extrañan de que nos sigamos matando en carretera.

¿El autentico motivo del éxito en la reducción de la mortalidad? Que este año nadie ha tenido un duro para poder marcharse de vacaciones lo que, obviamente y ante la ausencia de desplazamientos, ha reducido los siniestros totales producidos en carretera. Así que hagan el favor de dejar de hacer el paripé y de venir colgándose medallas que no les corresponden. Pero qué morro tienen. Siguiendo su regla de tres, yo también estimo que, en los últimos años, en las zonas próximas a Chernobil, los accidentes de tráfico se han reducido en un 100%. Eso sí que es eficacia y lo demás, tonterías.

Que no le engañen. El autentico mérito lo tiene la falta de parné. Y que se dejen de payasadas. No, si al final incluso tendremos motivos para estar agradecidos a la crisis. El que no se consuela es porque no quiere.

Etiquetas: ,

4 comentarios:

Anonymous Pijus Magnificus ha dicho...

Me ha gustado mucho tu entrada de hoy. Por lo que tiene de verdad y por revindicar una vez más (nunca serán suficientes) esa pesadilla que son los quitamiedos. Mi alma de motero te lo agradece.

Rafagas.

2 de septiembre de 2008, 21:19  
Anonymous child in time ha dicho...

Menos mal que lo del accidente aéreo no les incumbía ellos sino les hubiera jodido la coartada.

3 de septiembre de 2008, 2:16  
Anonymous Angelotti ha dicho...

¡¡ Ese es mi Peter !!
Llevaba tiempo esperando la ocasión oportuna para meter baza en tu blog, y con este tema sabes que no me aguanto ni yo.
Acabo de volver de un pequeño viaje por esas tierras de Guadalajara que tanto me gustan, y para mi asombro he descubierto que han reasfaltado por fin una carretera que permanecía intacta al menos desde que Franco era cabo. Pero claro, ahora que han tapado los "cazatanques" tenían que cagarla de algún modo, y no se les ha ocurrido otra cosa que llenarla de guardarraíles con el mismo diseño de toda la vida...¡¡ pero de MADERA !!
¿Esto es para fomentar el turismo rural? ¿Son quitamiedos ecológicos? Entonces, si nos matamos contra uno de éstos, ¿se contabiliza como muerte en carretera, o como muerte NATURAL?
Claro, que a lo mejor la madera se reblandece si en la cabeza llevas el casco "Tántrico" de la DGT...

En fin, nos vemos la semana que viene. Te mostraré las pruebas gráficas del desatino.

Saludos.

5 de septiembre de 2008, 23:37  
Anonymous Pedro de Paz ha dicho...

De nada, Pijus.

Menos mal, Child. Aún así, ya nos engañan y vacilan lo suficiente no contabilizando estadisticamente entre las víctimas del trafico los fallecidos 48 horas después del siniestro (aun siendo a consecuencia del mismo).

Me alegra verte por aquí, Lotti, y me alegra que el post te haya gustado. Me encantará ver esas fotos. Muy posiblemente te pida alguna para incluirla por aquí con tu permiso.

Abrazos a todos,
Pedro de Paz

6 de septiembre de 2008, 1:37  

Publicar un comentario en la entrada

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

Enlaces a esta entrada:

Crear un enlace

<< Página principal