Mentiras completas y verdades a medias



viernes, 20 de noviembre de 2009

Nos hemos vuelto locos.

Titular de la noticia: «Un matrimonio lleva 16 meses con la casa ocupada y sin amparo judicial» . Al parecer, tras regresar de unas vacaciones en el 2008, un matrimonio se encontró con que su casa había sido usurpada por otros inquilinos, las cerraduras, cambiadas y requisados los efectos personales que dejaron en el interior de la vivienda antes de su marcha. Tras el inicio de las correspondientes gestiones judiciales, el asunto parece eternizarse porque un juez se niega a desalojar a los ocupantes aduciendo que estos «carecen de medios para encontrar otra vivienda». Ítem más, la casa es una vivienda social gestionada por el Patronato Municipal de la Vivienda de Barcelona por lo que los desalojados, aún habiendo sido forzosa e ilegítimamente desposeídos de su domicilio y constarle tal situación al mencionado Patronato, como adjudicatarios nominales de la entidad gestora deben continuar pagando el alquiler y las costas de la casa so pena de perder los derechos adquiridos sobre la vivienda social. Y en ese situación llevan desde hace 16 meses. (Fuente 1, Fuente 2 y Fuente 3)

Voy a tratar de averiguar algo más acera de los detalles del caso. Porque el asunto aparenta ser tan surrealista, tan kafkiano, tan estrambótico, tan esperpéntico, tan injustificable, tan aberrante, que no me cabe la menor duda de que deben existir matices que la prensa oculta, o al menos soslaya, en beneficio del efectismo de la noticia. Porque no puede ser verdad que la justicia funcione tan rematadamente mal en este país. Y si es verdad que funciona así de mal, muy muy crudo lo llevamos. Todos. A este paso, vamos a tener que ir aleccionando a las nuevas generaciones sobre su futuro profesional. Al parecer, lo más rentable en la vida será aspirar a usurpador de viviendas. O a pirata somalí que, visto lo visto, también se gana lo suyo de forma cómoda.

PS.- Al contrario que los medios de prensa, de forma consciente he evitado en el texto el empleo del término okupa. Se esté de acuerdo o no con tal filosofía —la del okupa—, las implicaciones ideológicas y morales que conlleva este concepto son de índole muy distinta a lo referido en el artículo. Los señores a los que se refiere la noticia son, simple y llanamente, delincuentes. Perdón. Presuntos. Que en este puto país, todos somos presuntos.

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6 comentarios:

Blogger g.l.r. ha dicho...

Pues, presuntamente, había que cagarse en sus muertos -y en los del juez-. Es que hay que joderse. Luego nos sorprendemos de que haya desgracias. Cualquier día sales de tu casa a hacer la compra y, al volver, te encuentras a unos jíbaros convencidos de que tienen más derechos que tú. Y lo más denigrante es que siempre va a salir algún letrado iletrado o algún politicastro del tres al cuarto a darles la razón.

20 de noviembre de 2009, 18:19  
Blogger Miguel Baquero ha dicho...

Yo también creo que esto no puede ser así como lo cuentan los periódicos, que debe de haber algún detalle que se nos escapa o que se nos oculta, porque de ser cierto todo eso uno no podría ni ir a trabajar ni ir a comprar el periódico, tendría que vivir encadenado a la puerta de su casa... ¡buena imagen para un relato de ficción futura, por cierto!

Un abrazo y no te enfades conmigo por lo del fotógrafo

20 de noviembre de 2009, 19:43  
Blogger Pedro de Paz ha dicho...

GLR, es que de ser como lo cuentan, claro que clama al cielo. Clama tanto que a uno le entran dudas de que realmente pueda ser así. Claro que viendo algunas de las resoluciones de los acémilas de la judicatura...

Miguel, yo también estoy convencido de que hay algo más en la trastienda. No sé. Hace tiempo que asumo que nada es blanco ni negro, pero ésta es una situación tan surrealista que cuesta no pensar que algo se nos escapa. Quizá algo como esto. Y sí, daría para un relato bueno, de los tuyos, como los incluídos en esa maravillosa antología llamada "Diez cuentos mal contados"

Por cierto, querido amigo, es más que probable que discrepemos en más de una ocasión -y en más de dos-, pero nunca, nunca jamás, podría enfadarme con alguien como tú. Que lo sepas. :-)

Abrazos.

20 de noviembre de 2009, 21:43  
Blogger Samantha Keyela ha dicho...

Hace muchos, muchos veranos, en un contexto de crisis y paro galopante, en un barrio de viviendas sociales de la corona barcelonesa en el que vivíamos y en el que había viviendas desocupadas, empezó a llegar gente y a ocuparlas.Solían ser viviendas completamente vacías, aún no ocupadas por los adquirentes, pero en otros casos y aprovechando que era tiempo de vacaciones, hubo listos que dieron patada a las puertas y se instalaron tan frescamente en casas de personas que ya vivían habitualmente. Fue un verano horrible: mi padre dormía con la escopeta de caza cargada y apoyada en un lado de su mesita de noche, y cualquier ruido nos ponía en vilo a toda la familia, empezando por el perro (muy útiles en estos casos. Naturalmente, como eran años en que -aunque ya había democracia-no había tantas "garantías sociales" para los sinvergüenzas, éstos dfueron desalojados en pocos meses, pero las familias legítimas titulares vieron sus casas saqueadas. También se aprovechó para hacer justicia y aquellos propietarios que realmente no ocupaban sus viviendas fueron desposeídos de ellas y éstas fueron readjudicadas.
Vamos, que igual no hay nada raro detrás de la noticia, aunque realmente si el proceso judicial está en marcha, no veo por qué seguir pagando agua, gas luz y teléfono, al revésd, yo daría de baja los suministros, pero su abogada sabrá por qué les aconseja así.
Abrazotes, lobo.

21 de noviembre de 2009, 19:57  
Anonymous Trancos ha dicho...

Conozco a alguien que le pasó algo parecido: no acudió al juez pero sí a la policía. Aleccionado por ésta (la propia policía) llamó a unos primos y parientes, entró en su casa a saco y sacó a los okupas a hostias. Después vino la policía, le pidió los papeles de propiedad y demás, y al ver que todo estaba en regla y era el legítimo propietario del inmueble, fuese y no hubo nada.

23 de noviembre de 2009, 10:42  
Blogger Pedro de Paz ha dicho...

Querida Sam, si usted dice que puede no haber nada raro, lo creo, pero me cuesta concebir que la justicia sostenga situaciones de este calibre. Lo irracional de la situación es demasiado tremendo.

Es que, al final, con estas leyes garantistas y buenrrollistas para con todos menos para con el auténtico perjudicado, es el único camino que te dejan, Trancos. Por desgracia.

23 de noviembre de 2009, 16:56  

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