Mentiras completas y verdades a medias



lunes, 26 de enero de 2009

El hombre que mató a Durruti

Siempre que alguien se ha interesado por la cuestión, mi respuesta ha resultado invariablemente la misma: «creo honestamente que, incluso con sus carencias y torpezas ---que las tiene---, es una buena novela. Una novela digna que mereció algo más de suerte». El hombre que mató a Durruti fue la primera obra de cierta entidad que escribí. Un texto que iba más allá del mero ejercicio malabar de relatos breves y entretenimientos narrativos. Sólidamente documentada —o, al menos, traté de que así fuese—, de ritmo razonablemente sostenido e intriga creciente, aúna en su trama algunas de mis propias inquietudes personales: la novela policíaca, el Madrid de la guerra civil, la muerte de Durruti... y está escrita desde el cariño y el respeto que merece un acto de tributo meditado y consciente hacia uno de los más grandes novelistas de todos los tiempos: Sir Arthur Conan Doyle.

En el 2003, la novela se erigió en ganadora del I Certamen Internacional de Novela "José Saramago" convocado por el FOREM de Cantabria. Las bases del certamen garantizaban la publicación de una primera edición de 2.000 ejemplares sin derecho a royalties —que quedaban cubiertos por la dotación en metálico del premio—. Por una serie de avatares que tiene poco sentido detallar, el cumplimiento de dicha cláusula fue... digamos que algo caótico. Se llevo a cabo una edición poco menos que testimonial —sospecho que menor que la prometida—, de reducida distribución y escasa o nula promoción. La novela terminó por perderse en el maremagnum de las miles de obras publicadas por entidades modestas y editoriales de escasos recursos y su tiempo de vida se esfumó. Me consta fehacientemente —a través de diversas fuentes— que el editor ha dado por agotada la tirada y desde hace tiempo no parece albergar el ánimo ni la intención de reeditarla. O al menos no se ha puesto en contacto conmigo para llegar a un acuerdo al respecto. Lo sé. Son los lances del juego.

La novela cayó en el olvido.

Sólo aparentemente.

A lo largo de estos años, el libro ha terminado por darme algunas gratas sorpresas. Una de ellas fue suscitar el interés de Stuart Christie, figura histórica del anarquismo internacional, que terminó traduciéndola y publicándola en inglés bajo un sello de su propiedad, Christiebooks. Otra, la de convertirse en una especie de texto de culto de segunda división, un bestseller de minorías que diría el amigo Montero Glez ya que, con el paso del tiempo, su repercusión ha sido exponencialmente creciente —lo que me reafirma en la creencia de que es una buena novela— hasta el punto de existir lectores que buscan afanosamente un ejemplar en librerías de viejo y segunda mano. Aparte de estas cuestiones, me consta —así me lo hacen saber muchos de los emails que recibo— que el texto suscita el interés y el beneplácito de gran parte de aquellos que, de las formas más variopintas, tienen oportunidad de leerlo. Valga como ejemplo la interesante disertación que sobre la obra ha mantenido el amigo Blas en su blog. O la amable entrevista que los amigos de Radio Onda Expansiva tuvieron la deferencia de llevar a cabo recientemente y que en breve estará disponible para descarga en su página web. Vaya desde aquí mi más cordial y sincero agradecimiento para ambos por el interés mostrado y por el gratísimo intercambio de pareceres mantenido.

Detalles como esos son los que hacen a un autor sentirse orgulloso de su obra. Como lo estaría un padre del hijo que trata, por méritos propios, de buscarse un hueco en la vida.

Estoy convencido de que El hombre que mató a Durruti terminará por reeditarse. Desconozco aún el cómo y el cuándo, pero sobre la mesa hay interesantes propuestas enfocadas a tal fin. Y cuando eso ocurra, ustedes serán los primeros en saberlo. Hasta que llegue ese momento, buena suerte y buena cacería.

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23 comentarios:

Anonymous child in time ha dicho...

Me kago en tó lo que se menea, Pedro. Me has tenido en vilo durante toda la lectura, pensando que al final nos ibas a sorprender con la tan espeerada reedición. Pero más me has sorprendido al dejarme peor de lo que estaba. Bueno, qué, ¿todo esto es la antesala de algo?... Dime que sí, coño.

Un abrazo

26 de enero de 2009, 21:56  
Blogger Rubén ha dicho...

Jjejjeje, no es por dar envidia, pero yo tengo un ejemplar de esa primera y única edición. Lo guardo como oro en paño.

Desde luego pedro, el libro merece más repercusión que la que ha tenido, pero no desesperes. Tu prestigio literario va in crescendo con lo cual, tarde o temprano, alguien querrá recuperar tu retrospectiva. Pasa siempre.

Un abrazo enorme.

27 de enero de 2009, 8:58  
Blogger Pedro de Paz ha dicho...

Podría serlo, Child, podría serlo. Pero, por desgracia, aún no. Paciencia. :-)

Guarda ese ejemplar, querido Rubén. Algún día se cotizará a precio de oro. :-D

Abrazos,
Pedro de Paz

27 de enero de 2009, 12:38  
Anonymous Andima ha dicho...

¿Cuántas novelas dignas, como "El hombre que mató a Durruti", y autores que merecerían más atención de la que reciben habrá por ahí? Yo, sin andar puesto, creo que podría nombrar unos cuantos.
Mirando la lista de los libros más vendidos que publica un suplemento literario semanalmente, veo que, cada año, la inmensa mayoría de lecturas y ventas las acaparan quince o veinte libros, lo cual resulta muy empobrecedor, amén de una pena. Por eso me parece casi un milagro que se sigan editando ciertos libros antiguos, lo mismo que me parece también un milagro cada vez que alguien anónimo logra emerger en el panorama literario.

Un abrazo, y que no decaigan los milagros.

27 de enero de 2009, 15:43  
Blogger Miguel Baquero ha dicho...

Doy fe, si de algo vale, de que la novela es muy buena y de que, desde luego, merece una reedición o varias. Tuve el gusto de leerla al tiempo que conocía a su autor y fue un placer transmitirle mi admiración por un libro que me parece perfectamente estructurado, muy bien documentado en lo que se me alcanza, y, sobre todo, muy muy entretenido. Durante unas semanas, lo confieso, llegué a odiar al cabronazo que había escrito algo tan bueno; luego ya nos tomamos unas cervezas y se me pasó.

Estoy seguro de que El hombre que mató a Durruti, poco a poco, lector a lector, seguirá yendo para adelante. Mucha suerte, amigo

27 de enero de 2009, 23:36  
Blogger Firma ha dicho...

Yo soy uno de esos que lo busca por las librerías de segundamano. Te puedo decir el comentario del último librero cuando le pregunté por el libro en cuestión: "Es que estos libros según entran salen. Está muy buscado éste en concreto".

Seguiremos en ello.

28 de enero de 2009, 9:57  
Anonymous Trancos ha dicho...

"A Dios pongo por testigo que no podrán desanimarme. La encontraré, y cuando lo haya logrado, la leeré, yo y todos los míos. Aunque tenga que mentir, robar, mendigar o matar, fotocopiar, pasarme por el forro el copirrai o decargármela con la mula, o cruzar sables con Ramoncín y Tedy Bautista ¡a Dios pongo por testigo que algún día encontraré Y LEERÉ EL HOMBRE QUE MATÓ A DURRUTI!"

28 de enero de 2009, 13:50  
Anonymous Blas ha dicho...

Le contesto en su casa don Pedro. He creído entender que acepta mi invitación a unos vinos, ¿no? Me van a arruinar, el amigo Reig, también me recuerda que le debo ración doble.
Me alegra mucho contribuir (aunque sólo sea un poquito)a que una buena novela -¡con Durruti de por medio- no sea olvidada. Muchos de los que a principios de esta década comenzamos a colaborar con Rebelión lo tenemos claro: escribir uno mismo lo que por desgracia no encuentra en los grandes medios y bajarles los humos a mucho fantoche apadrinado, que éstos si proliferan.
Cuando le reediten la obra, publicaremos lo que haga falta, Pedro.
Saludos a todos.
/Blas.

28 de enero de 2009, 17:08  
Blogger Rafael Homar Ferragut ha dicho...

Hola Pedro, son buenas y esperanzadoras noticias lo que dices y lo que dicen. Sin duda es debido a que la novela lo merece y todo indica un resurgir. Pero por otro lado me ha dejado una cierta angustia el pensar en las dificultades que conlleva una primera edición y lo fácilmente que se encuentran editores sin escrúpulos. Si siendo tú escritor conocido y siendo tu novela obviamente merecedora de reconocimiento no se dan los pasos para su reedición ¿qué puedo esperar yo, desconocido y probablemente con menos méritos?

28 de enero de 2009, 17:34  
Anonymous Dragut ha dicho...

Creo que la solución es fácil. Que Planeta te publique una nueva aventura de Durán y Alcázar... ;)

Seguro que tendrá éxito y entonces reeditarán la primera de la saga (que, por cierto, también tengo a buen recaudo).

Un abrazo.

29 de enero de 2009, 11:53  
Blogger Ángel Gasóleo ha dicho...

Por cierto, Pedro, sabes si el libro está en alguna biblioteca de Alcorcón o alrededores? Lo ando buscando y sé que está la cosa difícil. Si no, esperaremos que el rumor sea cierto y haya reedición.
Un abrazo.

30 de enero de 2009, 0:31  
Blogger Pedro de Paz ha dicho...

Andima, es un contrasentido eterno. El negocio editorial se rige por parámetros empresariales mientras que el literario lo hace por parámetros artísticos (o eso debería pretender). Mientras unos dependan de los otros, esa situación se sostendrá eternamente. Es una pena, pero es así.

Gracias, Miguel. Yo que tú, le había metido una paliza al cabronazo ese. :-D

Firma, lamento haber sido portador de malas noticias, pero, según me consta, ya, ni en librerías de viejo. Hay gente en iberlibro.com a la caza y en cuanto aparece un ejemplar, desaparece en un par de días. Lo que para mi es un orgullo, pero reconozco que para el lector es una putada.

Querido Trancos: tampoco creo que haga falta llegar a tales barbaridades. Basta con que leas la postdata al final de este comentario ;-)

Acepto, Blas, acepto esa invitación. Seguimos en contacto.

No desespere, Rafael. Es cierto que el mundo editorial es arduo particularmente para el que comienza, pero ante todo es leeeeeeeento como un dinosaurio con ciática. Lo dicho, no desespere. Yo veré reeditada mi novela y seguramente usted publicada la suya. Sólo se necesita paciencia y perseverancia.

No es mala opción, Dragut, aunque me da la impresión de que algo interesada. Me consta su querencia por ambos personajes. Aunque sería matar dos pájaros de un tiro, ¿no? :-D

Ángel, la biblioteca de la obra social de CajaMadrid en Alcorcón (C/ Nueva, 25) dispone (o disponía) de dos ejemplares. Creo recordar. Uno, al menos, seguro.

Abrazos a todos,
Pedro de Paz

PS.- A todo aquel interesado hasta el tuétano (Trancos, aquí le quiero ver) en la lectura de El hombre que mató a Durruti, que me envíe un EMAIL a la dirección que aparece en el apartado CONTACTO de la izquierda. Algo podremos hacer al respecto. ;-)

30 de enero de 2009, 1:11  
Blogger Ella ha dicho...

Tengo tu libro en el ordenador, y como no soy de leer en pantalla, sino en papel, me he planteado qué hacer: ¿lo imprimo y luego lo encuaderno? ¿Cómo lo encuaderno? Porque no le voy a poner anillas, eso no. Entonces voy y dándome un paseo por el facebook de los cojones (perdón, pero es que lo detesto), veo que al poner "Pedro de Paz" en la sección de libros, ¡¡sale "El hombre que mató a Durruti" en inglés!!!!!!!! Y los muy cabrones guiris comentan lo buena que es la novela, y yo me indigno claro está, porque allí sale una portada, un libro encuadernado, y aquí en España no se ha reeditado. ¿Por quéeeeeee??
Bueno pues eso, que tengo que encuadernarlo para poderlo leer a gusto :)
Besitos.

30 de enero de 2009, 5:10  
Blogger Ella ha dicho...

Por cierto, aviso que hay una bloguera que me "ha copiado" el nick, y se llama "ella" con minúscula, para que no te líes ♥

30 de enero de 2009, 5:11  
Blogger Pedro de Paz ha dicho...

Ella, nada más sencillo. Te presentas con un pendrive en una tienda de fotocopias y le dices: "Imprimir a doble página y encuadernar con espiral" (o canutillo. Yo prefiero espiral). Queda muy lustroso. :-) Respecto a lo de los guiris, ¡qué se le va a hacer!... Nos llevan ventaja. De momento.

Besos,
Pedro de Paz

30 de enero de 2009, 20:21  
Blogger Samantha Keyela ha dicho...

Vamoavel, Pedrillo, almadecántaro, jomío, ¿cómo le recomiendas a la chiquilla -y de paso a los de la tienda de fotocopias-que se pase x el arcoltriunfo las normas de CEDRO? Joer, que se lleve la obra ya impresa de casa, que no abulta tanto, y que se la haga encuadernar.
Si es que...ainssss

30 de enero de 2009, 23:39  
Blogger Pedro de Paz ha dicho...

Ej que quiero que la enchiqueren, por pérfida y mala mujé. :-DDDDD

Amoavé, doña Samantha. Hasta donde sé -y puede que me equivoque- la normativa de CEDRO impide la reproducción total sin los pertinentes derechos de una obra editada con todas las de la ley. Si la mademoiselle se presenta en el referido lugar con un texto en PDF que bien podría ser la recopilación de las recetas de su abuela, sus memorias o una carta del pesado de su novio -que las escribe muy largas-, es decir, nada que se parezca a un libro editado, los señores de la copypasteria, en principio, nada deberían objetar. Otra cosa es que los copypasteros se me pongan muy tisquismiquis, pero creo que el tema no habría por donde cogerlo.

¿O quizá me equivoco?

Ilústreme, please.

Abrazos,
Pedro de Paz

31 de enero de 2009, 2:41  
Blogger Samantha Keyela ha dicho...

Pues yo díría que salvo que la señorita se presente con una autorización firmada por usted o una licencia de reproducción donde se diga que se pué copiar a mansalva toda todita la novela dejandole copiar tó eso o bien demuestre , los copypasteros no deberían acceder a vulnerar la Ley de Propiedad Intelectual. Y si es una copistería decente, tendrá la licencia CEDRO y la respetará, que para eso CEDRO no sólo protege a editores, sino también a autopres, como muy bien sabrá usted.
Anyway, ahora que ha planteado el tema, y sin querer herir su bolsillo más de lo necesario, visto que se trata de una novela que homenajea a un anarquista, tampoco es mala idea inducir al copiado de la misma o incluso autorizar su libre difusión entre lectores que la usen sin ánimo de lucro, ¿no cree?

31 de enero de 2009, 12:11  
Blogger Pedro de Paz ha dicho...

Mujer, entiendo perfectamente la legitimidad de los principios que me plantea (protección de la propiedad intelectual en todo caso y por encima del medio en el que se almacene), pero entramos en una curiosa disyuntiva: si yo me presento en una copypasteria con un ejemplar de la última novela de Lorenzo Silva, entiendo perfectamente las reticiencias del copypastero a hacer fotocopias, pero si me presento con un fichero DOC para que el susodicho lo imprima y encuaderne (que podrían ser perfectamente mis apuntes de matemáticas), ¿el copypastero puede negarse por las bravas o tiene la potestad de comprobar el contenido de ese fichero para constatar su contenido (y negarse en el caso pertinente)? Ese acto, ¿no vulnera algún tipo de ley o principio? (No es una pregunta capciosa. Aunque conzoco la norma, desconozco el detalle de cómo se gestiona ese asunto)

"...Anyway, ahora que ha planteado el tema, y sin querer herir su bolsillo más de lo necesario, visto que se trata de una novela que homenajea a un anarquista, tampoco es mala idea inducir al copiado de la misma o incluso autorizar su libre difusión entre lectores que la usen sin ánimo de lucro, ¿no cree?..."

Hombre, espero que no la oiga Thomas Harris, el autor de las novelas de Hannibal Lecter. Adaptar la conducta del autor al espíritu del personaje de tus obras podría causarnos más de un problema :-DDDDDD

(En serio, cuando indico que "todo interesado en la lectura de El hombre que mató a Durruti me mande un EMAIL", el acto tiene su razón de ser. Nunca he creído en la libre difusión, pero respeto profundamente el auténtico interés por un asunto. Y suelo premiarlo cuando está en mi mano).

Besos,
Pedro de Paz

31 de enero de 2009, 22:13  
Blogger Samantha Keyela ha dicho...

Hombre, lo que está protegido es "su" obra, independientemente del soporte en que esta llegue chez le copypasterman; por tanto, imprimirla sin "su" expreso consentimiento vulnera la LPI. Claro que estamos hablando de copypasterías españolas, así que poco al corriente debe de estar de minucias legales el copypastero cuando hay universidades e instituciones culturales que fotocopian , escanean y matraquean todo lo que pillan.
Muy bueno lo de Harris, me he reído muchísimo. Lo jodido, ¿sabe? es que lo que parece estar más de moda es que la conducta del personaje se adapte al espíritu del autor, y así vamos con la novela femenina moderna...pero ese es ya otro tema.

Abrazotes,lobo.

1 de febrero de 2009, 1:01  
Blogger Ella ha dicho...

Es que yo no quiero la obra encuadernada con canutilloooooooooooooooooooooooooo :(
Besitos.

2 de febrero de 2009, 19:00  
Blogger Pedro de Paz ha dicho...

Ella, honey, te huro por mis ninios, los catorce, que, por el momento, no hay otra manera. En cuanto la haya, serás de las primeras en tener noticias.

Besos,
Pedro de Paz

2 de febrero de 2009, 20:37  
Blogger Ella ha dicho...

Lo de "honey" me ha llegao colega, jajajjaja.
Besooooooooo

4 de febrero de 2009, 2:04  

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